El movimiento es una de las bases fundamentales para el funcionamiento de nuestro organismo.

Cuando nos lesionamos, hay que aportarle los recursos necesarios para recuperar y readaptar su funcionalidad.

En procesos de dolor persistente, es precursor de la analgesia endógena y primordial para superar la kinesiofobia (parte del propio dolor).

Por otro lado, es beneficioso para nuestra salud, explorar cómo nos movemos y practicarlo de forma libre y fluida.

Tanto para la rehabilitación de lesiones y postoperatorios, como para el tratamiento del dolor de larga duración, progresaremos en:

  • Exposición gradual al movimiento.

  • Funcionalidad a través de las propias capacidades corporales (resistencia, movilidad, fuerza, flexibilidad)

  • Adaptaciones específicas personalizadas, para la eutonía del movimiento y/ó la mejora del rendimiento.

  • Habilidades neuromotrices y perceptivas.

  • Libertad del movimiento.

 

La readaptación de lesiones y para el dolor persistente, lo realizamos de forma individual.

Para aprender, explorar y movernos con libertad, adaptándolo a nuestra vida cotidiana, nuestros gustos e intereses, podemos realizarlo de forma personalizada o en grupos de 3.

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Tu CUERPO en MOVIMIENTO, es el RITMO que marca el día. ¿Cuál es TÚ MELODÍA?